viernes, 28 de diciembre de 2012
sábado, 7 de abril de 2012
Capitulo 2: De algo estoy segura, NO son humanos
-Ustedes no son humanos-
-Buena deducción, ¿Algo más?-
-Me… me van a matar-
-Puede ser, pero tengo una mejor idea- él se dio media vuelta y se puso a hablar en susurros con otros dos hombres, no alcancé a escuchar nada de lo que decían, pero pude fijarme en sus caras, al principio, de curiosidad, luego reproche, duda y aceptación… ¿De que rayos hablaban?- Te propongo algo, si pasas tres pruebas, te dejamos vivir-
-¿Qué clase de pruebas?-
-Eso, no puedo decírtelo cariño, dime si aceptas, sino, morirás ahora- me quedé pensando un poco, ¿Qué clase de pruebas serían? ¿Costaría mucho pasarlas? Pero lo más importante, ¿Quería pasarlas?
-Está bien… acepto-
-Perfecto- dijo que alegría para luego guiarme hasta el centro del salón- La primera prueba. Jane, si nos haces lo honores- aquella rubia mi miró fijamente, tal y como lo había hecho con mi atacante, yo esperaba a que ocurriera algo, pero no pasaba nada… ¡Nada! La rubia me miró con una cara de total sorpresa, como si esperara que yo hiciera algo, pero no tenía idea que hacer… entonces ella posó su mirada en quien creo yo que era el líder de este… ¿Clan?- Muy bien, pasaste la primera prueba-
-¿Cómo? No hice nada-
-Exacto- no entendía nada- Pasemos a la segunda prueba. Alec, tu turno- ese muchacho era extraño, primero me ataca, después se pelea con quien estaba a punto de matarme y ahora, ¿Qué se supone que iba a hacer? Espera, ¿Eso que viene hasta acá es niebla? ¿Niebla negra? Pude sentir como me rodeaba, traté de no respirar, creo que podría ser venenosa o algo por el estilo, pero luego un rato no me quedó otra que atender a mis necesidades y tomar una bocanada de aire, me giré lentamente para ver que ocurría a mi alrededor, no había nada fuera de lo común, excepto porque todos me miraban para ver que haría yo.
-¿Qué es esta niebla?- dije aun confusa.
-Basta Alec, ya pasó la prueba- y como por harte de magia, la niebla desapareció- Van dos de tres, muy bien. ¿Lista para la última prueba?-
-Yo… seguro-
-Tienes que guardar un gran secreto-
-¿Un secreto?-
-Nadie debe saber de nosotros-
-¿Saber que?-
-Si no somos humanos, ¿Qué somos?- hice que mi mente trabajara a más no poder… gran velocidad, tacto frío, supuestos poderes mentales… no podía imaginarme que… ¡Esperen! Mis compañeros… ¿Les succionaron la sangre? Entonces son…
-Vampiros…-
-Muy inteligente-
-¿Quieren que guarde ese secreto?-
-Más aun, te tienes que quedar acá-
-¡¿Qué?! ¿Por qué?-
-Porque vamos a fingir que toda tu clase murió en un accidente automovilístico, eso te incluye-
-¿Yo también moriré?-
-No. Pasaste las pruebas, eres una muchacha con suerte. Pero te tienes que quedar acá para que nadie vuelva a saber tu existencia-
-¿Y no sería extraño que mi cuerpo no aparezca entre los de mis compañeros?-
-Por eso, todos caerán por un barranco donde nadie los encontrará-
-Yo no quiero quedarme aquí- dije decidida, quiero decir, ¿Vivir con un montón de extraños que en cualquier minuto podrían matarme? No gracias.
-Es eso o…-
-¿O qué?-
-O te matamos- bien, este no era mi mejor día, pero lo había reconsiderado, y definitivamente no quería morir. Quizás vivir en una casa (o castillo) de locos no era tan malo, oh rayos, ¿A quien engaño? De seguro será terrible, no podré dormir en las noches por miedo a que alguien entre y me mate.
Ellos me explicaron un poco de cómo funcionaban las cosas, se dedicaban a hacer cumplir las reglas de los vampiros, o mejor dicho, la regla: no revelar la que existen… y como he entendido, matan a cualquiera que lo de a la luz, sea humano o vampiro. Pero aun así, a mí no me habían matado, recuerdo que él dijo algo como "no puedo ver nada" ¿A qué se refería? Es como si hubiera esperado que algo se develara al tocar mi mano, extraño.
Aquella chica rubia me acompañó hasta mi supuesta habitación mientras el resto se encargaba de plantar las pruebas para que todas esas muertes parecieran un accidente, de seguro lo harían bien para ocultar el hecho de que yo no estaba entre esos cadáveres. Ahora que lo pienso mejor, no me había dado cuenta pero todos mis compañeros estaban muertos, mi maestra… era algo trágico a decir verdad, pero yo no podía hacer nada, la verdad es que creo que tuve mucha suerte, lo cual me alegra.
-Aquí es- ella abrió una puerta que daba a una habitación bastante amplia, la luz del sol le daba de refilón y tenía una temperatura bastante agradable, había un librero hermoso, lleno de un montón de libro clásicos, la cama estaba adornada con un dosel transparente y tenía unas sábanas blancas llenas de polvo, a decir verdad, todo el lugar estaba lleno de polvo, como si no hubiera sido limpiada en años, las partículas en el aire mi hicieron estornudar un par de veces- Lamento lo del polvo-
-No… no es nada-
-Supongo que, quieres estar sola- ella hizo un ademán de irse pero yo la agarré del brazo antes de que lo hiciera- ¿Qué sucede?-
-Tengo un par de preguntas- entramos a la habitación y cerramos la puerta, ambas nos sentamos en el borde de la cama y ella sólo esperó a que yo hablara- Aun no entiendo bien eso de… las "pruebas" que tuve que pasar para llegar aquí-
-Alec y yo tenemos poderes especiales-
-Buena deducción, ¿Algo más?-
-Me… me van a matar-
-Puede ser, pero tengo una mejor idea- él se dio media vuelta y se puso a hablar en susurros con otros dos hombres, no alcancé a escuchar nada de lo que decían, pero pude fijarme en sus caras, al principio, de curiosidad, luego reproche, duda y aceptación… ¿De que rayos hablaban?- Te propongo algo, si pasas tres pruebas, te dejamos vivir-
-¿Qué clase de pruebas?-
-Eso, no puedo decírtelo cariño, dime si aceptas, sino, morirás ahora- me quedé pensando un poco, ¿Qué clase de pruebas serían? ¿Costaría mucho pasarlas? Pero lo más importante, ¿Quería pasarlas?
-Está bien… acepto-
-Perfecto- dijo que alegría para luego guiarme hasta el centro del salón- La primera prueba. Jane, si nos haces lo honores- aquella rubia mi miró fijamente, tal y como lo había hecho con mi atacante, yo esperaba a que ocurriera algo, pero no pasaba nada… ¡Nada! La rubia me miró con una cara de total sorpresa, como si esperara que yo hiciera algo, pero no tenía idea que hacer… entonces ella posó su mirada en quien creo yo que era el líder de este… ¿Clan?- Muy bien, pasaste la primera prueba-
-¿Cómo? No hice nada-
-Exacto- no entendía nada- Pasemos a la segunda prueba. Alec, tu turno- ese muchacho era extraño, primero me ataca, después se pelea con quien estaba a punto de matarme y ahora, ¿Qué se supone que iba a hacer? Espera, ¿Eso que viene hasta acá es niebla? ¿Niebla negra? Pude sentir como me rodeaba, traté de no respirar, creo que podría ser venenosa o algo por el estilo, pero luego un rato no me quedó otra que atender a mis necesidades y tomar una bocanada de aire, me giré lentamente para ver que ocurría a mi alrededor, no había nada fuera de lo común, excepto porque todos me miraban para ver que haría yo.
-¿Qué es esta niebla?- dije aun confusa.
-Basta Alec, ya pasó la prueba- y como por harte de magia, la niebla desapareció- Van dos de tres, muy bien. ¿Lista para la última prueba?-
-Yo… seguro-
-Tienes que guardar un gran secreto-
-¿Un secreto?-
-Nadie debe saber de nosotros-
-¿Saber que?-
-Si no somos humanos, ¿Qué somos?- hice que mi mente trabajara a más no poder… gran velocidad, tacto frío, supuestos poderes mentales… no podía imaginarme que… ¡Esperen! Mis compañeros… ¿Les succionaron la sangre? Entonces son…
-Vampiros…-
-Muy inteligente-
-¿Quieren que guarde ese secreto?-
-Más aun, te tienes que quedar acá-
-¡¿Qué?! ¿Por qué?-
-Porque vamos a fingir que toda tu clase murió en un accidente automovilístico, eso te incluye-
-¿Yo también moriré?-
-No. Pasaste las pruebas, eres una muchacha con suerte. Pero te tienes que quedar acá para que nadie vuelva a saber tu existencia-
-¿Y no sería extraño que mi cuerpo no aparezca entre los de mis compañeros?-
-Por eso, todos caerán por un barranco donde nadie los encontrará-
-Yo no quiero quedarme aquí- dije decidida, quiero decir, ¿Vivir con un montón de extraños que en cualquier minuto podrían matarme? No gracias.
-Es eso o…-
-¿O qué?-
-O te matamos- bien, este no era mi mejor día, pero lo había reconsiderado, y definitivamente no quería morir. Quizás vivir en una casa (o castillo) de locos no era tan malo, oh rayos, ¿A quien engaño? De seguro será terrible, no podré dormir en las noches por miedo a que alguien entre y me mate.
Ellos me explicaron un poco de cómo funcionaban las cosas, se dedicaban a hacer cumplir las reglas de los vampiros, o mejor dicho, la regla: no revelar la que existen… y como he entendido, matan a cualquiera que lo de a la luz, sea humano o vampiro. Pero aun así, a mí no me habían matado, recuerdo que él dijo algo como "no puedo ver nada" ¿A qué se refería? Es como si hubiera esperado que algo se develara al tocar mi mano, extraño.
Aquella chica rubia me acompañó hasta mi supuesta habitación mientras el resto se encargaba de plantar las pruebas para que todas esas muertes parecieran un accidente, de seguro lo harían bien para ocultar el hecho de que yo no estaba entre esos cadáveres. Ahora que lo pienso mejor, no me había dado cuenta pero todos mis compañeros estaban muertos, mi maestra… era algo trágico a decir verdad, pero yo no podía hacer nada, la verdad es que creo que tuve mucha suerte, lo cual me alegra.
-Aquí es- ella abrió una puerta que daba a una habitación bastante amplia, la luz del sol le daba de refilón y tenía una temperatura bastante agradable, había un librero hermoso, lleno de un montón de libro clásicos, la cama estaba adornada con un dosel transparente y tenía unas sábanas blancas llenas de polvo, a decir verdad, todo el lugar estaba lleno de polvo, como si no hubiera sido limpiada en años, las partículas en el aire mi hicieron estornudar un par de veces- Lamento lo del polvo-
-No… no es nada-
-Supongo que, quieres estar sola- ella hizo un ademán de irse pero yo la agarré del brazo antes de que lo hiciera- ¿Qué sucede?-
-Tengo un par de preguntas- entramos a la habitación y cerramos la puerta, ambas nos sentamos en el borde de la cama y ella sólo esperó a que yo hablara- Aun no entiendo bien eso de… las "pruebas" que tuve que pasar para llegar aquí-
-Alec y yo tenemos poderes especiales-
-¿Cómo cuales?-
-Yo puedo hacer que las personas sientan un enorme dolor y Alec puede privar de sus sentidos a cualquier persona-
-Pero… a mi no me ocurrió nada de eso-
-Exacto, por eso es que Aro quiere mantenerte con vida-
-¿Y que piensa hacer conmigo?-
-Por ahora, nada-
-¿Y después?-
-No lo sé-
-Jane…-
-¿Qué ocurre?-
-¿Por qué Alec no quiso matarme?-
-Eso deberías de preguntárselo a él, no sería correcto que yo te respondiera-
-Y… ¿Por qué Aro se sorprendió al conocer mi apellido?-
-Eso lo descubrirás con el tiempo-
-¿Por qué Aro toma de la mano a la gente para luego hacer preguntas?-
-Él puede leer la mente de las personas con sólo tocarlas, puede ver todos tus recuerdos-
-Dijo que conmigo no veía nada-
-Lo sé-
-¿Y por qué…?-
-Haces demasiadas preguntas-
-Lo lamento, pero es que… todo es tan… nuevo, mi mundo cambió por completo de un día para otro-
-Tranquila, todo estará bien- pasó su brazo por sobre mi hombro en señal de apoyo y yo descansé mi cabeza en su hombro- Todo estará bien… todo- y por alguna razón, eso me calmó.
-Yo puedo hacer que las personas sientan un enorme dolor y Alec puede privar de sus sentidos a cualquier persona-
-Pero… a mi no me ocurrió nada de eso-
-Exacto, por eso es que Aro quiere mantenerte con vida-
-¿Y que piensa hacer conmigo?-
-Por ahora, nada-
-¿Y después?-
-No lo sé-
-Jane…-
-¿Qué ocurre?-
-¿Por qué Alec no quiso matarme?-
-Eso deberías de preguntárselo a él, no sería correcto que yo te respondiera-
-Y… ¿Por qué Aro se sorprendió al conocer mi apellido?-
-Eso lo descubrirás con el tiempo-
-¿Por qué Aro toma de la mano a la gente para luego hacer preguntas?-
-Él puede leer la mente de las personas con sólo tocarlas, puede ver todos tus recuerdos-
-Dijo que conmigo no veía nada-
-Lo sé-
-¿Y por qué…?-
-Haces demasiadas preguntas-
-Lo lamento, pero es que… todo es tan… nuevo, mi mundo cambió por completo de un día para otro-
-Tranquila, todo estará bien- pasó su brazo por sobre mi hombro en señal de apoyo y yo descansé mi cabeza en su hombro- Todo estará bien… todo- y por alguna razón, eso me calmó.
Capitulo 1: Esto no es normal
Entramos a un gran cuarto, ya habiamos bajado del avion, y nuestro
destino era un castillo de la edad media, yo traté de ver que había al
frente pero
la fila de niños frente a mí no me dejaban ver, me dediqué a observar
los adornos del altísimo techo, tenían un matiz gótico que me encantó,
habían un par de personas encapuchadas que estaban recargados contra las
paredes, no los podía ver bien porque estaban algo lejos, el lugar era
simplemente hermoso y sin mencionar lo amplio que era… increíble…
espera, ¿No es extraño que Heidi haya salido corriendo?
Entonces cerraron la puerta… y la pesadilla comenzó…
Las personas que estaban a los lados se quitaron las capuchas y nos miraron a todos para luego abalanzarse cada quien sobre alguien, los extraños acercaron sus labios hasta el cuello de nuestros compañeros, lo cuales sólo pudieron dar un grito ahogado. Todos comenzaron a correr pero yo me quedé de pie, inmóvil… ahora pude ver con claridad lo que había al frente, eran tres tronos, donde estaban sentados tres hombres vestidos con ropa de la época colonial… curioso.
Ellos también se pusieron de pie y se abalanzaron sobre otros alumnos.
Los cuerpo caían inertes uno tras otro y yo sólo me quedaba en el centro del lugar viendo como pasaba… sabiendo que este sería mi final, pero no me importaba, honestamente no tenía nada que me atara al mundo, quiero decir, no era muy feliz, me automutilaba, no comía… era una vida difícil… no es que me quiera quejar ahora pero… naa, sí me quiero quejar ahora… mi vida fue una gran desgracia.
Arruiné la vida de mi madre naciendo, luego arruiné mi vida cuando me hice ese primer corte, luego terminé de joderme cuando dejé de comer, pero ya no importaba, todo lo que estaba por ocurrir creo que me lo merecía, morir a mano de… ¿Qué cosa son ellos? Porque me parece que humanos no son.
Ahí fue cuando uno de ellos se abalanzó sobre mí con tal fuerza que mi espalda chocó contra una pared, lancé un gemido de dolor y miré a los ojos a mi atacante, quien me estaba sujetando ambos brazos para impedir que yo escapara.
Sus ojos… hermosos, color carmín, profundos y misteriosos. La piel de él era blanca, aun más que la mía y su cabello castaño era brillante y… increíble, estoy fijándome en la apariencia de mi asesino, realmente estoy loca.
Mantuve los ojos abiertos, no pensaba cerrarlos, quería disfrutar hasta el último segundo de mi vida pudiendo ver, pero… él no se acercaba… no hacía nada. Los gritos finales de todos mis compañeros ya habían cesado, y yo aun seguía esperando… ¿Qué ocurría? La expresión de él cambió por completo.
Ahora me miraba de manera muy extraña y hasta dejó de presionar mi cuerpo contra la pared. Su mano derecha se apartó de mi brazo y vagó hasta mi mejilla, su tacto era frío como el hielo, pero en cierta forma me tranquilizó, era muy agradable, nos continuamos mirando hasta que…
-Alec, ¿Qué estás esperando?- dijo una voz imponente.
Se formó un gran silencio en el lugar, todas las miradas estaban posadas en nosotros, y casi mecánicamente el chico que me estaba sujetando se puso de pie y se volteó para quedar frente a una de las tres personas que estaban sentadas en los tronos.
Él no contestó, pero un muchacho bastante alto me miró con ojos escrupulosos y lanzó una oración con tono macabro.
-Si tu no lo haces- él estaba literalmente al otro lado del salón, pero en menos de un segundo llegó a donde yo estaba y me sujetó con fuerza el rostro haciendo que me girara para verlo cara a cara- Lo haré yo-
-¡Déjala!- el chico que respondía al nombre de Alec saltó sobre él y comenzaron a pelear, eran tan rápidos que costaba distinguir bien lo que pasaba, hasta que de pronto, uno de ellos se comenzó a retorcer de dolor en el piso.
-Te he dicho que nunca te metas con él- dijo una muchacha rubia que miraba fijamente a mi atacante.
-Jane, no hace falta que lo hagas-
-Ya basta los tres- el hombre de la voz imponente volvió a hablar haciendo que todos se voltearan a verlo- Alec, supongo que tienes una buena razón para formar este escándalo- El muchacho se acercó pausadamente hasta ese hombre para luego extender su mano, la cual fue tomada por ese señor.
Un gran silencio se formó- Ya veo, pero debes saber que no la podremos dejar con vida después todo lo que ha visto-
-Déle una oportunidad-
-¿Cómo te llamas?- dijo con voz amable, la primera persona en este lugar que me hablaba de forma amable…
-ilibeth Oneto- contesté aun en shock.
-Oneto. Eso explica mucho- yo no entendí nada, pero todos actuaban como si les hubiera revelado un gran secreto- Acércate- fui con paso dudoso, ¿Qué quería de mí? Él tomó mi mano y me miró a los ojos, como si esperara descubrir algo- Curioso-
-¿Sucede algo malo Aro?- dijo otro del hombres de los tronos.
-No veo absolutamente nada, ¡Fantástico!-
-¿Ver nada de que?- pregunté con voz dudosa.
-Dime pequeña, después de todo lo que has visto aquí, ¿Has sacado alguna conclusión?- me quedé pensando un rato, no sabía que responder, pero había una cosa de la que estaba segura.
Entonces cerraron la puerta… y la pesadilla comenzó…
Las personas que estaban a los lados se quitaron las capuchas y nos miraron a todos para luego abalanzarse cada quien sobre alguien, los extraños acercaron sus labios hasta el cuello de nuestros compañeros, lo cuales sólo pudieron dar un grito ahogado. Todos comenzaron a correr pero yo me quedé de pie, inmóvil… ahora pude ver con claridad lo que había al frente, eran tres tronos, donde estaban sentados tres hombres vestidos con ropa de la época colonial… curioso.
Ellos también se pusieron de pie y se abalanzaron sobre otros alumnos.
Los cuerpo caían inertes uno tras otro y yo sólo me quedaba en el centro del lugar viendo como pasaba… sabiendo que este sería mi final, pero no me importaba, honestamente no tenía nada que me atara al mundo, quiero decir, no era muy feliz, me automutilaba, no comía… era una vida difícil… no es que me quiera quejar ahora pero… naa, sí me quiero quejar ahora… mi vida fue una gran desgracia.
Arruiné la vida de mi madre naciendo, luego arruiné mi vida cuando me hice ese primer corte, luego terminé de joderme cuando dejé de comer, pero ya no importaba, todo lo que estaba por ocurrir creo que me lo merecía, morir a mano de… ¿Qué cosa son ellos? Porque me parece que humanos no son.
Ahí fue cuando uno de ellos se abalanzó sobre mí con tal fuerza que mi espalda chocó contra una pared, lancé un gemido de dolor y miré a los ojos a mi atacante, quien me estaba sujetando ambos brazos para impedir que yo escapara.
Sus ojos… hermosos, color carmín, profundos y misteriosos. La piel de él era blanca, aun más que la mía y su cabello castaño era brillante y… increíble, estoy fijándome en la apariencia de mi asesino, realmente estoy loca.
Mantuve los ojos abiertos, no pensaba cerrarlos, quería disfrutar hasta el último segundo de mi vida pudiendo ver, pero… él no se acercaba… no hacía nada. Los gritos finales de todos mis compañeros ya habían cesado, y yo aun seguía esperando… ¿Qué ocurría? La expresión de él cambió por completo.
Ahora me miraba de manera muy extraña y hasta dejó de presionar mi cuerpo contra la pared. Su mano derecha se apartó de mi brazo y vagó hasta mi mejilla, su tacto era frío como el hielo, pero en cierta forma me tranquilizó, era muy agradable, nos continuamos mirando hasta que…
-Alec, ¿Qué estás esperando?- dijo una voz imponente.
Se formó un gran silencio en el lugar, todas las miradas estaban posadas en nosotros, y casi mecánicamente el chico que me estaba sujetando se puso de pie y se volteó para quedar frente a una de las tres personas que estaban sentadas en los tronos.
Él no contestó, pero un muchacho bastante alto me miró con ojos escrupulosos y lanzó una oración con tono macabro.
-Si tu no lo haces- él estaba literalmente al otro lado del salón, pero en menos de un segundo llegó a donde yo estaba y me sujetó con fuerza el rostro haciendo que me girara para verlo cara a cara- Lo haré yo-
-¡Déjala!- el chico que respondía al nombre de Alec saltó sobre él y comenzaron a pelear, eran tan rápidos que costaba distinguir bien lo que pasaba, hasta que de pronto, uno de ellos se comenzó a retorcer de dolor en el piso.
-Te he dicho que nunca te metas con él- dijo una muchacha rubia que miraba fijamente a mi atacante.
-Jane, no hace falta que lo hagas-
-Ya basta los tres- el hombre de la voz imponente volvió a hablar haciendo que todos se voltearan a verlo- Alec, supongo que tienes una buena razón para formar este escándalo- El muchacho se acercó pausadamente hasta ese hombre para luego extender su mano, la cual fue tomada por ese señor.
Un gran silencio se formó- Ya veo, pero debes saber que no la podremos dejar con vida después todo lo que ha visto-
-Déle una oportunidad-
-¿Cómo te llamas?- dijo con voz amable, la primera persona en este lugar que me hablaba de forma amable…
-ilibeth Oneto- contesté aun en shock.
-Oneto. Eso explica mucho- yo no entendí nada, pero todos actuaban como si les hubiera revelado un gran secreto- Acércate- fui con paso dudoso, ¿Qué quería de mí? Él tomó mi mano y me miró a los ojos, como si esperara descubrir algo- Curioso-
-¿Sucede algo malo Aro?- dijo otro del hombres de los tronos.
-No veo absolutamente nada, ¡Fantástico!-
-¿Ver nada de que?- pregunté con voz dudosa.
-Dime pequeña, después de todo lo que has visto aquí, ¿Has sacado alguna conclusión?- me quedé pensando un rato, no sabía que responder, pero había una cosa de la que estaba segura.
Prefacio
Martes 18 de enero.
Querido Diario:
Hoy hemos partido en dirección a Volterra, no se cuantas horas irán de viaje, pero no importa, la verdad es que aun no creo que por fin estemos viajando todos los del salón hasta allá, fue difícil recaudar todo el dinero pero de seguro ha valido la pena.
Ahora todos están durmiendo, pero yo no puedo, la emoción me vence, sin mencionar que nunca he necesitado dormir mucho, aun que siempre tengo ojeras por eso… sentada junto a mí está Roxanne,la persona más odiosa, despreciable, manipuladora y presuntuosa de todo el mundo la
más popular del salón, que, digamos la verdad, tiene los humos muy
subidos, y que sólo se dedica a hacerme la vida imposible… por eso fue
que enfermé, fue su culpa… ok, se que este diario de vida lo acabo de
comenzar hoy y hay muchas cosas que aun no he dicho, pero primero
lleguemos al teme de "porqué empecé un diario"
Fue después de que leí el gran libro "Dracula" el protagonista tenía un diario de vida, donde escribía cada vez que quería, no cada día como si fuera una obligación, sino que cada vez que lo sentía necesario. Se que estoy un poco vieja para todo esto, no muchas personas de 16 años tienen un diario de vida, pero creo que eso también me hace especial… supongo… lo terminé de leer hace sólo unos minutos, y se me ocurrió que quizás podría improvisar uno con un cuaderno que traía en mi bolso, siempre llevo uno por si acaso, pero creo que este es el mejor uso que le he podido dar.
Las palabras que escribo aquí simplemente fluyen sin más, como si no hubiera necesidad de pensar… jamás me había sentido tan libre.
Y… supongo que debo poner un par de cosas sobre mí, para que cuando sea vieja y esté sentada en casa sin más que hacer que estar en una mecedora y hacerle cariño a un gato pueda leer esto y recordar con cariño todo esto… déjenme ver… me llamo ilibeth Oneto (sí, casualmente es un apellido italiano, la familia de mi madre desciende de Italia, pero se mudaron a Estados Unidos por motivos que desconozco),ese nombre lo eligió mi madre porque dudo que mi padre lo haya hecho ya que nunca sabré quien es, un cualquiera que encontró a mi confundida madre de 17 años después de una fiesta yno encontró nada mejor que hacer que violarla…
se aprovechó de ella, dejándola tirada en medio de la calle, y lo que
mi mamá dice que es una lástima, es que me parezco más a él que a ella…
lástima…
Ya lo mencioné antes, tengo 16 años. Ha sido un largo trayecto para cumplir todo esto, vivir con mi mamá ha sido difícil, no en ámbitos de dinero, porque ella heredó la grandiosa fortuna de la familia, ella vive como una reina, pero yo…no es que me quiera quejar ni definitivamente
me quejo de lo mal que me trata ella.
Todos esos problemas con mi madre me han provocado dos grandes demonios en mi vida… o mejor dicho uno, el otro es culpa de Roxanne… no se para qué rayos le hecho la culpa a otros cuando se que mis propias decisiones son las que me han llevado hasta aquí… pero aun así creo que vale la pena mencionarlos, ya que son una parte importante de mí por ahora…
Creo que ahora voy a tener que dejar de escribir porque la azafata a está pasando por todos los asientos para decir que pongan los asientos en posición vertical y no quiero que Roxanne vea que estoy escribiendo algo… supongo que ya es hora de llegar… ojalá que todo salga bien.
Querido Diario:
Hoy hemos partido en dirección a Volterra, no se cuantas horas irán de viaje, pero no importa, la verdad es que aun no creo que por fin estemos viajando todos los del salón hasta allá, fue difícil recaudar todo el dinero pero de seguro ha valido la pena.
Ahora todos están durmiendo, pero yo no puedo, la emoción me vence, sin mencionar que nunca he necesitado dormir mucho, aun que siempre tengo ojeras por eso… sentada junto a mí está Roxanne,
Fue después de que leí el gran libro "Dracula" el protagonista tenía un diario de vida, donde escribía cada vez que quería, no cada día como si fuera una obligación, sino que cada vez que lo sentía necesario. Se que estoy un poco vieja para todo esto, no muchas personas de 16 años tienen un diario de vida, pero creo que eso también me hace especial… supongo… lo terminé de leer hace sólo unos minutos, y se me ocurrió que quizás podría improvisar uno con un cuaderno que traía en mi bolso, siempre llevo uno por si acaso, pero creo que este es el mejor uso que le he podido dar.
Las palabras que escribo aquí simplemente fluyen sin más, como si no hubiera necesidad de pensar… jamás me había sentido tan libre.
Y… supongo que debo poner un par de cosas sobre mí, para que cuando sea vieja y esté sentada en casa sin más que hacer que estar en una mecedora y hacerle cariño a un gato pueda leer esto y recordar con cariño todo esto… déjenme ver… me llamo ilibeth Oneto (sí, casualmente es un apellido italiano, la familia de mi madre desciende de Italia, pero se mudaron a Estados Unidos por motivos que desconozco),ese nombre lo eligió mi madre porque dudo que mi padre lo haya hecho ya que nunca sabré quien es, un cualquiera que encontró a mi confundida madre de 17 años después de una fiesta y
Ya lo mencioné antes, tengo 16 años. Ha sido un largo trayecto para cumplir todo esto, vivir con mi mamá ha sido difícil, no en ámbitos de dinero, porque ella heredó la grandiosa fortuna de la familia, ella vive como una reina, pero yo…
Todos esos problemas con mi madre me han provocado dos grandes demonios en mi vida… o mejor dicho uno, el otro es culpa de Roxanne… no se para qué rayos le hecho la culpa a otros cuando se que mis propias decisiones son las que me han llevado hasta aquí… pero aun así creo que vale la pena mencionarlos, ya que son una parte importante de mí por ahora…
Creo que ahora voy a tener que dejar de escribir porque la azafata a está pasando por todos los asientos para decir que pongan los asientos en posición vertical y no quiero que Roxanne vea que estoy escribiendo algo… supongo que ya es hora de llegar… ojalá que todo salga bien.
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