-Ustedes no son humanos-
-Buena deducción, ¿Algo más?-
-Me… me van a matar-
-Puede ser, pero tengo una mejor idea- él se dio media vuelta y se puso a hablar en susurros con otros dos hombres, no alcancé a escuchar nada de lo que decían, pero pude fijarme en sus caras, al principio, de curiosidad, luego reproche, duda y aceptación… ¿De que rayos hablaban?- Te propongo algo, si pasas tres pruebas, te dejamos vivir-
-¿Qué clase de pruebas?-
-Eso, no puedo decírtelo cariño, dime si aceptas, sino, morirás ahora- me quedé pensando un poco, ¿Qué clase de pruebas serían? ¿Costaría mucho pasarlas? Pero lo más importante, ¿Quería pasarlas?
-Está bien… acepto-
-Perfecto- dijo que alegría para luego guiarme hasta el centro del salón- La primera prueba. Jane, si nos haces lo honores- aquella rubia mi miró fijamente, tal y como lo había hecho con mi atacante, yo esperaba a que ocurriera algo, pero no pasaba nada… ¡Nada! La rubia me miró con una cara de total sorpresa, como si esperara que yo hiciera algo, pero no tenía idea que hacer… entonces ella posó su mirada en quien creo yo que era el líder de este… ¿Clan?- Muy bien, pasaste la primera prueba-
-¿Cómo? No hice nada-
-Exacto- no entendía nada- Pasemos a la segunda prueba. Alec, tu turno- ese muchacho era extraño, primero me ataca, después se pelea con quien estaba a punto de matarme y ahora, ¿Qué se supone que iba a hacer? Espera, ¿Eso que viene hasta acá es niebla? ¿Niebla negra? Pude sentir como me rodeaba, traté de no respirar, creo que podría ser venenosa o algo por el estilo, pero luego un rato no me quedó otra que atender a mis necesidades y tomar una bocanada de aire, me giré lentamente para ver que ocurría a mi alrededor, no había nada fuera de lo común, excepto porque todos me miraban para ver que haría yo.
-¿Qué es esta niebla?- dije aun confusa.
-Basta Alec, ya pasó la prueba- y como por harte de magia, la niebla desapareció- Van dos de tres, muy bien. ¿Lista para la última prueba?-
-Yo… seguro-
-Tienes que guardar un gran secreto-
-¿Un secreto?-
-Nadie debe saber de nosotros-
-¿Saber que?-
-Si no somos humanos, ¿Qué somos?- hice que mi mente trabajara a más no poder… gran velocidad, tacto frío, supuestos poderes mentales… no podía imaginarme que… ¡Esperen! Mis compañeros… ¿Les succionaron la sangre? Entonces son…
-Vampiros…-
-Muy inteligente-
-¿Quieren que guarde ese secreto?-
-Más aun, te tienes que quedar acá-
-¡¿Qué?! ¿Por qué?-
-Porque vamos a fingir que toda tu clase murió en un accidente automovilístico, eso te incluye-
-¿Yo también moriré?-
-No. Pasaste las pruebas, eres una muchacha con suerte. Pero te tienes que quedar acá para que nadie vuelva a saber tu existencia-
-¿Y no sería extraño que mi cuerpo no aparezca entre los de mis compañeros?-
-Por eso, todos caerán por un barranco donde nadie los encontrará-
-Yo no quiero quedarme aquí- dije decidida, quiero decir, ¿Vivir con un montón de extraños que en cualquier minuto podrían matarme? No gracias.
-Es eso o…-
-¿O qué?-
-O te matamos- bien, este no era mi mejor día, pero lo había reconsiderado, y definitivamente no quería morir. Quizás vivir en una casa (o castillo) de locos no era tan malo, oh rayos, ¿A quien engaño? De seguro será terrible, no podré dormir en las noches por miedo a que alguien entre y me mate.
Ellos me explicaron un poco de cómo funcionaban las cosas, se dedicaban a hacer cumplir las reglas de los vampiros, o mejor dicho, la regla: no revelar la que existen… y como he entendido, matan a cualquiera que lo de a la luz, sea humano o vampiro. Pero aun así, a mí no me habían matado, recuerdo que él dijo algo como "no puedo ver nada" ¿A qué se refería? Es como si hubiera esperado que algo se develara al tocar mi mano, extraño.
Aquella chica rubia me acompañó hasta mi supuesta habitación mientras el resto se encargaba de plantar las pruebas para que todas esas muertes parecieran un accidente, de seguro lo harían bien para ocultar el hecho de que yo no estaba entre esos cadáveres. Ahora que lo pienso mejor, no me había dado cuenta pero todos mis compañeros estaban muertos, mi maestra… era algo trágico a decir verdad, pero yo no podía hacer nada, la verdad es que creo que tuve mucha suerte, lo cual me alegra.
-Aquí es- ella abrió una puerta que daba a una habitación bastante amplia, la luz del sol le daba de refilón y tenía una temperatura bastante agradable, había un librero hermoso, lleno de un montón de libro clásicos, la cama estaba adornada con un dosel transparente y tenía unas sábanas blancas llenas de polvo, a decir verdad, todo el lugar estaba lleno de polvo, como si no hubiera sido limpiada en años, las partículas en el aire mi hicieron estornudar un par de veces- Lamento lo del polvo-
-No… no es nada-
-Supongo que, quieres estar sola- ella hizo un ademán de irse pero yo la agarré del brazo antes de que lo hiciera- ¿Qué sucede?-
-Tengo un par de preguntas- entramos a la habitación y cerramos la puerta, ambas nos sentamos en el borde de la cama y ella sólo esperó a que yo hablara- Aun no entiendo bien eso de… las "pruebas" que tuve que pasar para llegar aquí-
-Alec y yo tenemos poderes especiales-
-Buena deducción, ¿Algo más?-
-Me… me van a matar-
-Puede ser, pero tengo una mejor idea- él se dio media vuelta y se puso a hablar en susurros con otros dos hombres, no alcancé a escuchar nada de lo que decían, pero pude fijarme en sus caras, al principio, de curiosidad, luego reproche, duda y aceptación… ¿De que rayos hablaban?- Te propongo algo, si pasas tres pruebas, te dejamos vivir-
-¿Qué clase de pruebas?-
-Eso, no puedo decírtelo cariño, dime si aceptas, sino, morirás ahora- me quedé pensando un poco, ¿Qué clase de pruebas serían? ¿Costaría mucho pasarlas? Pero lo más importante, ¿Quería pasarlas?
-Está bien… acepto-
-Perfecto- dijo que alegría para luego guiarme hasta el centro del salón- La primera prueba. Jane, si nos haces lo honores- aquella rubia mi miró fijamente, tal y como lo había hecho con mi atacante, yo esperaba a que ocurriera algo, pero no pasaba nada… ¡Nada! La rubia me miró con una cara de total sorpresa, como si esperara que yo hiciera algo, pero no tenía idea que hacer… entonces ella posó su mirada en quien creo yo que era el líder de este… ¿Clan?- Muy bien, pasaste la primera prueba-
-¿Cómo? No hice nada-
-Exacto- no entendía nada- Pasemos a la segunda prueba. Alec, tu turno- ese muchacho era extraño, primero me ataca, después se pelea con quien estaba a punto de matarme y ahora, ¿Qué se supone que iba a hacer? Espera, ¿Eso que viene hasta acá es niebla? ¿Niebla negra? Pude sentir como me rodeaba, traté de no respirar, creo que podría ser venenosa o algo por el estilo, pero luego un rato no me quedó otra que atender a mis necesidades y tomar una bocanada de aire, me giré lentamente para ver que ocurría a mi alrededor, no había nada fuera de lo común, excepto porque todos me miraban para ver que haría yo.
-¿Qué es esta niebla?- dije aun confusa.
-Basta Alec, ya pasó la prueba- y como por harte de magia, la niebla desapareció- Van dos de tres, muy bien. ¿Lista para la última prueba?-
-Yo… seguro-
-Tienes que guardar un gran secreto-
-¿Un secreto?-
-Nadie debe saber de nosotros-
-¿Saber que?-
-Si no somos humanos, ¿Qué somos?- hice que mi mente trabajara a más no poder… gran velocidad, tacto frío, supuestos poderes mentales… no podía imaginarme que… ¡Esperen! Mis compañeros… ¿Les succionaron la sangre? Entonces son…
-Vampiros…-
-Muy inteligente-
-¿Quieren que guarde ese secreto?-
-Más aun, te tienes que quedar acá-
-¡¿Qué?! ¿Por qué?-
-Porque vamos a fingir que toda tu clase murió en un accidente automovilístico, eso te incluye-
-¿Yo también moriré?-
-No. Pasaste las pruebas, eres una muchacha con suerte. Pero te tienes que quedar acá para que nadie vuelva a saber tu existencia-
-¿Y no sería extraño que mi cuerpo no aparezca entre los de mis compañeros?-
-Por eso, todos caerán por un barranco donde nadie los encontrará-
-Yo no quiero quedarme aquí- dije decidida, quiero decir, ¿Vivir con un montón de extraños que en cualquier minuto podrían matarme? No gracias.
-Es eso o…-
-¿O qué?-
-O te matamos- bien, este no era mi mejor día, pero lo había reconsiderado, y definitivamente no quería morir. Quizás vivir en una casa (o castillo) de locos no era tan malo, oh rayos, ¿A quien engaño? De seguro será terrible, no podré dormir en las noches por miedo a que alguien entre y me mate.
Ellos me explicaron un poco de cómo funcionaban las cosas, se dedicaban a hacer cumplir las reglas de los vampiros, o mejor dicho, la regla: no revelar la que existen… y como he entendido, matan a cualquiera que lo de a la luz, sea humano o vampiro. Pero aun así, a mí no me habían matado, recuerdo que él dijo algo como "no puedo ver nada" ¿A qué se refería? Es como si hubiera esperado que algo se develara al tocar mi mano, extraño.
Aquella chica rubia me acompañó hasta mi supuesta habitación mientras el resto se encargaba de plantar las pruebas para que todas esas muertes parecieran un accidente, de seguro lo harían bien para ocultar el hecho de que yo no estaba entre esos cadáveres. Ahora que lo pienso mejor, no me había dado cuenta pero todos mis compañeros estaban muertos, mi maestra… era algo trágico a decir verdad, pero yo no podía hacer nada, la verdad es que creo que tuve mucha suerte, lo cual me alegra.
-Aquí es- ella abrió una puerta que daba a una habitación bastante amplia, la luz del sol le daba de refilón y tenía una temperatura bastante agradable, había un librero hermoso, lleno de un montón de libro clásicos, la cama estaba adornada con un dosel transparente y tenía unas sábanas blancas llenas de polvo, a decir verdad, todo el lugar estaba lleno de polvo, como si no hubiera sido limpiada en años, las partículas en el aire mi hicieron estornudar un par de veces- Lamento lo del polvo-
-No… no es nada-
-Supongo que, quieres estar sola- ella hizo un ademán de irse pero yo la agarré del brazo antes de que lo hiciera- ¿Qué sucede?-
-Tengo un par de preguntas- entramos a la habitación y cerramos la puerta, ambas nos sentamos en el borde de la cama y ella sólo esperó a que yo hablara- Aun no entiendo bien eso de… las "pruebas" que tuve que pasar para llegar aquí-
-Alec y yo tenemos poderes especiales-
-¿Cómo cuales?-
-Yo puedo hacer que las personas sientan un enorme dolor y Alec puede privar de sus sentidos a cualquier persona-
-Pero… a mi no me ocurrió nada de eso-
-Exacto, por eso es que Aro quiere mantenerte con vida-
-¿Y que piensa hacer conmigo?-
-Por ahora, nada-
-¿Y después?-
-No lo sé-
-Jane…-
-¿Qué ocurre?-
-¿Por qué Alec no quiso matarme?-
-Eso deberías de preguntárselo a él, no sería correcto que yo te respondiera-
-Y… ¿Por qué Aro se sorprendió al conocer mi apellido?-
-Eso lo descubrirás con el tiempo-
-¿Por qué Aro toma de la mano a la gente para luego hacer preguntas?-
-Él puede leer la mente de las personas con sólo tocarlas, puede ver todos tus recuerdos-
-Dijo que conmigo no veía nada-
-Lo sé-
-¿Y por qué…?-
-Haces demasiadas preguntas-
-Lo lamento, pero es que… todo es tan… nuevo, mi mundo cambió por completo de un día para otro-
-Tranquila, todo estará bien- pasó su brazo por sobre mi hombro en señal de apoyo y yo descansé mi cabeza en su hombro- Todo estará bien… todo- y por alguna razón, eso me calmó.
-Yo puedo hacer que las personas sientan un enorme dolor y Alec puede privar de sus sentidos a cualquier persona-
-Pero… a mi no me ocurrió nada de eso-
-Exacto, por eso es que Aro quiere mantenerte con vida-
-¿Y que piensa hacer conmigo?-
-Por ahora, nada-
-¿Y después?-
-No lo sé-
-Jane…-
-¿Qué ocurre?-
-¿Por qué Alec no quiso matarme?-
-Eso deberías de preguntárselo a él, no sería correcto que yo te respondiera-
-Y… ¿Por qué Aro se sorprendió al conocer mi apellido?-
-Eso lo descubrirás con el tiempo-
-¿Por qué Aro toma de la mano a la gente para luego hacer preguntas?-
-Él puede leer la mente de las personas con sólo tocarlas, puede ver todos tus recuerdos-
-Dijo que conmigo no veía nada-
-Lo sé-
-¿Y por qué…?-
-Haces demasiadas preguntas-
-Lo lamento, pero es que… todo es tan… nuevo, mi mundo cambió por completo de un día para otro-
-Tranquila, todo estará bien- pasó su brazo por sobre mi hombro en señal de apoyo y yo descansé mi cabeza en su hombro- Todo estará bien… todo- y por alguna razón, eso me calmó.